Receta AntiAtraco (¿?)
Hace unos días, me dirigía hacia el Victoria y se me acercó un man con actitud intimidatoria y con un bulto que sobresalía por un costado, bajo la camisa. Supuse que venía a atracarme.
Mantuve la calma y lo miré a los ojos y espere a que me dijera lo que fuera a decirme.
- Déme 500 pesos, gonorrea - me dijo con fuerza.
- Claro, parce - le respondí con amabilidad
Metí la mano en mi bolso y saqué todas las monedas que tenía y le encimé dos cigarrillos. El tipo me miró y me dijo:
- Se salvó. Todo bien.
Y se fue.
Quizás es porque en Pereira los atracadores son más simpáticos que en otras partes, pero de ahora en adelante, voy a seguir regalando cigarrillos y manteniendo monedas en mi bolso, para cualquier caso.